Pongamos que hablo de una amiga perdida..

Si te dijera que me duelen tus ojos, que el odio del invierno se acompaña de la soledad..De la tuya y la mia; si te dijera que el tiempo se ensaña en separarnos en atarnos a cadenas que el rencor construyó. Que la tristeza se viste de azul y me busca cada noche a la ventana. Si te dijera -si tan sólo te pudiera decir- que el incendio en tu mirada es luz para continuar y es calor para el alma en mi andar, como en aquél crepúsculo de estrellas fugaces, donde no sentía frío porque estabas a mi lado, recuerdas? recuerdas que tu orgullo se tiñó de negro y dejó escapar algunas lagrimas? yo lo recuerdo, lo recuerdo cada vez que hay luna llena como aquella ocasión, esa misma luna que vio tu tristeza hecha lluvia, lluvia en tus pupilas.


Recuerdas que prometí cuidarte para siempre? Pues hoy la luna no mira tu llanto sino el mio porque no pude cumplir la promesa no me pidas que muera más por ti, lo que queda de mi divaga en los jardines de tus memorias.

No me canso de pensarte, aunque pronto mi pensamiento se convierta en un juego de azar donde siempre pierda el mejor. Ya no sé de que modo dejar de recordarte si me flagelo cada día entre tu nunca y el quien sabe. Si te dijera que desde que te has marchado no he aceptado que ya no puedo contar más contigo, que tus rápidas miradas se quedan grabadas en mi silencio y en el susurro bajo el agua de tu voz. Recuerdo el cariño que me entregaste esperando recibir a cambio menos melancolía y algunas tardes de primavera.

Y aunque recuerdo en medio de la nostalgia, la desventurada aventura que nos dejó al final de tu duda, no quiero poder recordarte a ti, a tu día, a tu noche, a tu cuando, a tu quien sabe, a tu sombra, a tu nombre y al sonido de tu silencio. Quiero cortar de un tajo el enreverado nudo entre tu andar y mi decir. Quiero olvidar tus ganas de reir, mi lluvia y también las ganas de llorar, hoy que eres más tu y menos yo, hoy que escapaste de esa dama que se llama incertidumbre y corriste cerca al olvido, ese olvido que yo cada vez tengo más lejos.

Ahora cuando te escribo esperanzado que en algún ir y venir leas las líneas que te escribo, te deseo lo mejor, que tu historia tenga un final feliz, que bajes la guardia y acabes con tu cruz y mi perdón, que la bruja del cuento se pierda en su calabozo y consigas un principe poeta, mientras yo a lejos te veo y te doy por perdida...

Victoria A.

-Raziel-